El camarón: especie en peligro

Pescadores contratados como vigilantes denuncian corrupción en proceso de veda. Mientras continúa extracción informal y desde el 1 de abril más depredación


El camarón de río es una especie autóctona de los afluentes de la costa peruana que en el 80% existen en los ríos Ocoña, Majes, Camaná y Tambo, según el Instituto del Mar del Perú (Imarpe). Nuestra región era privilegiada en tener este crustáceo idolatrado en la gastronomía; sin embargo, es un producto que está en peligro de extinción y para protegerlo cada año se prohíbe su extracción durante enero, febrero y marzo. 

El pescador y extractor de camarón con 25 años de experiencia, Ignacio Palomino Colca, cuenta que en el río Majes y Camaná hace más de 20 años un pescador solía extraer de 20 a más kilos del crustáceo por día. En el 2000 la depredación redujo esta cifra y un pescador sacaba del río entre 300 gramos a un kilo de camarón.

El biólogo Alexander Álvarez Ocola en su tesis del año 2015 describió que la producción del camarón de río entre los años 2000, 2001 y 2002 experimentó un descenso notorio en su abundancia, a su vez hubo disminución de la talla de ejemplares para su comercialización, dando lugar a los efectos de sobreexplotación del camarón, principalmente en la cuenca del río Ocoña, que aporta el 30% de la producción de la región Arequipa (ver infografía posterior).

IRREGULARIDADES EN VEDA. Para evitar que disminuya la producción del camarón y una posible extinción, el Gobierno Regional de Arequipa, a través de la Gerencia Regional de Producción, este año continuó con la orden de prohibir la extracción del crustáceo en el primer trimestre del año y puso en marcha el proyecto “Creación del servicio de capacidades para la sostenibilidad de especies hidrobiológicas en la cuenca de los ríos Majes, Ocoña y Camaná” que tiene un presupuesto de 1 millón 500 mil 257 soles con 40 céntimos. 

Ese recurso económico era para contratar a 104 pescadores como personal que vigile y controle la extracción informal para permitir que durante enero, febrero y marzo se reproduzca el camarón sin que fuera depredado. 

El tesorero de la Asociación de Pescadores Artesanales de Camarón del río Majes “Nueva Esperanza de Orcos Palo Parado”, Vidal Zúñiga Camargo, denunció irregularidades en el desarrollo del proyecto regional mencionado, en este sector eran 29 pescadores que vigilaban más de 5 kilómetros del río Majes desde el 5 de enero del presente año y a ese grupo recién les entregaron equipos de protección un mes después, cada uno se compraba mascarillas, zapatos especiales, alcohol, linternas y otros.

“Tienen un presupuesto de 1.5 millones de soles para implementar el control y vigilancia de la extracción ilegal del camarón y a su equipo que vigilaba en Majes nos tuvo olvidados, nos contrataron para pagarnos 1600 soles mensual para trabajar (en mi caso) enero y febrero, y recién hace una semana me pagaron enero. Y más de 15 compañeros hasta la fecha no les pagan ningún mes, encima cada uno compra sus equipos de protección porque hace un mes (febrero) nos entregaron una caja de 10 barbijos y alcohol de 250 mililitros para cuidarnos, nada más”, criticó.

Asimismo, en la lista de materiales, equipos y demás requerimientos para desarrollar el proyecto (ver documento), Vidal Zúñiga advirtió un posible sobrecosto en la adquisición del equipo de buceo. Según el documento cada equipo costó 4200 soles y se adquirieron 104 unidades por un valor de 436 mil 800 soles. El valor cotizado en diferentes tiendas virtuales oscilan entre 377 a 500 soles y si es un equipo completo y de marcas importantes el costo no supera los 2 mil soles.

“Nosotros como equipo personal de las mismas características hemos invertido 350 soles, no entendemos ese gran costo de 4200 soles y esperamos que investiguen”, puntualizó.

También en la lista de implementos comprados por la Gerencia Regional de Producción se aprecia que adquirieron chalecos de 50 soles, linternas de 65 soles por unidad, 20 motocicletas valorizadas en 106 mil soles, es decir, cada una 5300 soles. No obstante los pescadores de camarón agremiados del valle de Tambo indican que no se distribuyeron las 20 motos.

El gerente regional de Producción, Julio Cutipa Mamani, se reunió con los pescadores el pasado 9 de marzo ante las denuncias y marchas que protagonizaron por la falta de equipos de protección, los pagos retrasos y las irregularidades señaladas. El funcionario manifestó que iniciaron la veda del camarón sin contar con recursos económicos pero tenían que cumplir la norma de proteger el recurso.

Asimismo, indicó que el retraso de pagos se debe a temas administrativos del gobierno regional que tiene en espera más de 93 expedientes y ello generó esta demora en pagar las mensualidades a los pescadores vigilantes. Detalló que no sabía del problema que padecían por la falta de equipamiento, pero aseguró que se iba a solucionar los problemas denunciados. 

No obstante, Vidal Zúñiga indicó que siguen los problemas, pero manifestó que el encargado directo era el subgerente de Pesquería del gobierno regional, Omar Paz, quien no atiende sus demandas. Intentamos hablar con el funcionario, pero indicó que estaba viajando a Castilla y no volvió a contestar.

CRISIS DEL CAMARÓN. El camarón de río para que alcance la adultez desde el proceso de maduración embrionario de ovas demora tres meses, por eso la veda inicia en enero y finaliza en marzo. Sin embargo, su reproducción tiene dificultades durante y después de la veda porque las poblaciones del crustáceo son afectadas por diferentes actividades humanas: la extracción del recurso con veneno, actividades mineras, contaminación agraria, construcción de infraestructura asociada a los ríos y otras. Existe además un factor natural que arrasa con los camarones y es el ingreso de los afluentes en temporada de intensas lluvias, lo que genera que el crustáceo sea llevado al mar y Camaná se beneficia porque estos invertebrados desembocan también en el río de esta provincia. 

Según los estudios realizados sobre la extracción del camarón a cargo  de la Gerencia Regional de Producción existen alrededor de  800  personas  que  se  dedican  de manera informal a dicha actividad.

Parte de ese grupo durante los meses de veda (enero a marzo) extrajeron alrededor de 300 kilos de camarón que fueron decomisados por los inspectores contratados por dicha gerencia en los distintos sectores donde se realizaron operativos contra la pesca ilegal de Camaná y Ocoña.

Sin embargo, hay una cifra negra sin contabilizar de decenas de kilos que los informales logran extraer y vender en diferentes mercados como en alrededores de Río Seco de Cerro Colorado (Arequipa) donde durante la semana ofertaban el camarón desde 40 a 50 soles por kilo. 

DEPREDACIÓN SIN VEDA.Desde el Jueves Santo 1 de abril se levanta la veda del camarón, es decir, no hay prohibición para extraer y comercializar este crustáceo hasta diciembre.

Justamente, en estos meses inicia la depredación mayor según las asociaciones formales de pescadores de camarón de Majes y Castilla porque algunos “malos pescadores“ usan las yzangas para depredar al camarón y echan veneno al río para que este invertebrado salga más rápido de sus “escondites”. 

Con esta manera saqueadora no solo capturan camarones juveniles (5 centímetros de tamaño) sino también adultos, ovas y larvas.

Asimismo, desde agosto comienza a incrementar la temperatura de los ríos porque baja su caudal de 60 m3 por segundo a 15 m3 por segundo y con el agua caliente los camarones mueren asfixiados.

También los caudales de los ríos, principalmente en Majes no tienen el ancho, que tenían hace una década, de 300 metros de ancho sino en algunos sectores se redujeron a 180 o menos y eso le quita hábitat al camarón por el incremento de terrenos agrícolas. Asimismo, en el valle de Majes para evitar que el río entre con fuerza y dañe los cultivos desvían el río y queda una pequeña corriente que pasa por el centro del caudal, en los lados se secan y mueren miles de camarones por falta de agua. 

Ante esa pérdida, el Instituto del Mar del Perú (Imarpe) realiza monitoreos a la población del camarón en el río Majes-Camaná, el año pasado lo hizo entre el 23 noviembre al 5 de diciembre lo que permitió estimar una biomasa del stock adulto de 39,8 toneladas en el sector medio-bajo de la cuenca y obtener información científica actualizada sobre el estado del recurso para fines de ordenamiento y uso sostenible.

En conclusión, todos desde extractores hasta consumidores tenemos que ayudar a proteger el camarón que es considerado un tesoro de Arequipa, pero podría extinguirse.